jueves 8 de diciembre de 2011

5º EDICIÓN DEL PREMIO NACIONAL L’ORÉAL UNESCO “POR LA MUJER EN LA CIENCIA” CON EL RESPALDO DEL CONICET



L’Oréal distingue a investigadoras argentinas en la
5º Edición del Premio Nacional L’Oréal UNESCO
“Por la Mujer en la Ciencia” con el respaldo del Conicet.

Este año los trabajos presentados correspondieron a Ciencias de la vida

Lanzado en el año 2007 con el principal objetivo reconocer y apoyar la carrera de nvestigadoras a nivel local, el Premio Nacional L’Oréal UNESCO “Por la Mujer en la Ciencia”, con el respaldo del Conicet, distingue en su 5º Edición a la Dra. María Fernanda CERIANI, Investigadora Independiente de CONICET, con lugar de trabajo en la Fundación Instituto Leloir, por su trabajo”Mecanismos neuronales de control del comportamiento circadiano”.

Por medio de dos menciones especiales, el premio además destaca el proyecto de la Dra. María Eugenia FARIAS, Investigadora de CONICET de PROIMI, “Microbiología de ambientes extremos de la Puna: bases científicas para la conservación de Ecosistemas nacionales Estratégicos bajo riesgo ambiental” y el de la Dra. Anabella SREBROW, por su proyecto “Señales hacia y desde la maquinaria de procesamiento del ARN mensajero. Splicing alternativo y modificaciones post-traduccionales en un contexto fisio-patológico”.

La misión de este galardón es la de premiar la excelencia científica, promoviendo y estimulando la participación de las mujeres en el ámbito de la ciencia. 

 Consta de un Primer Premio de 20 mil dólares y de dos menciones a trabajos destacados, que se hacen acreedores a 2 mil dólares cada uno. Este año fueron convocados proyectos en las Ciencias de la Vida: Ciencias Médicas, Biología, Bioquímica, Veterinaria, Biotecnología y Fisiología.



LAS INVESTIGADORAS Y SUS PROYECTOS



Dra. María Fernanda CERIANI, Investigadora Independiente de Conicet, Laboratorio de Genética del Comportamiento, Fundación Instituto Leloir

Proyecto:”Mecanismos neuronales de control del comportamiento circadiano”

Todos los organismos cuentan con un reloj interno que les permite anticipar cambios ambientales como son la sucesión de días y noches, o las estaciones del año, y adaptan su comportamiento a estos ciclos de la forma más conveniente. Los engranajes de ese reloj biológico lo conforman un conjunto de genes capaces de medir el paso del tiempo, y son los responsables de regular una amplia gama de procesos metabólicos, fisiológicos y comportamentales para que ocurran en los momentos más adecuados del día, previendo los cambios que se avecinan. 

En el laboratorio de Genética del Comportamiento del Instituto Leloir que dirige la doctora María Fernanda Ceriani trabajan en entender como los genes del reloj controlan algunos comportamientos rítmicos, como por ejemplo el estar activo durante el día y descansar durante la noche. 

Para ello emplean como organismo modelo a la mosca de la fruta Drosophila melanogaster, la cual despliega ciclos de reposo y actividad muy semejantes a los de sueňo y vigilia del ser humano. Para ello hace unos años iniciaron un rastrillaje genético con el fin de identificar nuevos elementos de esta maquinaria relojera, lo cual les ha permitido hallar nuevos elementos que operan en los circuitos neuronales que gobiernan esta actividad, que están  estudiando muy activamente.

En paralelo el equipo de la doctora Ceriani estudia como los circuitos que controlan este comportamiento van deteriorándose a medida que los individuos envejecen;  identificado nuevos genes cuya disfunción vuelve a los organismos portadores  más proclives a la neurodegeneración. Estos enfoques podrían llevar a identificar genes relacionados con el desarrollo de enfermedades neurodegenerativas (como por ejemplo Parkinson y Alzheimer), las cuales han comenzado a modelarse en la mosca de la fruta.


Dra. María Eugenia FARIAS, Investigadora de CONICET de PROIMI

Proyecto: “Microbiología de ambientes extremos de la Puna: bases científicas para la conservación de Ecosistemas nacionales Estratégicos bajo riesgo ambiental”

Los ecosistemas de Lagunas Andinas de Altura de la Puna Andina (LAPAs) en Sudamérica, son sistemas de lagunas de escasa profundidad casi inexploradas, que se formaron durante el período geológico Terciario, distribuidos en un área geográfica a altitudes que van desde 3000 a los 6000 metros sobre el nivel del mar (msnm), y en ambientes de difícil acceso.  

Estos ecosistemas son únicos no solo por sus características geográficas y su amplio rango de ambientes extremos, sino también por su abundante biodiversidad procariota y eucariota que cubre una cadena trófica completa que comienza con bacterias y micro algas y termina en flamencos y zorros. 

Por las condiciones ambientales,  estos ecosistemas son postulados como los más parecidos a los ambientes arcaicos de la Tierra primitiva o lo que podrían ser los ambientes extraterrestres. 

Por esa razón, estos ecosistemas están siendo propuestos como laboratorios ambientales emblemáticos para estudios de Astrobiología y origen de la vida.

En el laboratorio de investigaciones microbiológicas de lagunas Andinas (LIMLA) se ha estado trabajando en la recolección, aislamiento, caracterización y selección de microorganismos de lagunas de altura de la Puna Argentina. Como resultado,  se ha construido una colección de cultivos extremófilos que incluyen bacterias archeas, cianobacterias, levaduras y hongos que presentan resistencia  a la radiación UV-B, antibióticos (ATBs), salinidad y arsénico entre otros. 

Todos estos sistemas pueden tener propiedades biotecnológicas que pueden dar origen a patentes, de hecho se está trabajando intensamente  en la búsqueda de compuestos de interés farmacéutico. Esta colección de cultivos está abierta a la comunidad científica nacional.


Dra. Anabella SREBROW, Investigadora de Conicet, Laboratorio de Fisiología y Biología Molecular, Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, Universidad de Buenos Aires.

Proyecto “Señales hacia y desde la maquinaria de procesamiento del ARN mensajero. Splicing alternativo y modificaciones post-traduccionales en un contexto fisio-patológico”.

El equipo liderado por la doctora Srebrow estudia de que manera señales del entorno celular regulan la expresión genética, alterando la cantidad y variedad de proteínas presentes en una célula en un determinado momento. 

El enfoque esta en los mecanismos moleculares responsables de la maduración de los mensajes producidos a partir de los genes (procesamiento del ARN mensajero), las modificaciones que sufren las proteínas luego de sintetizadas y como estos procesos actúan concertadamente con el encendido y apagado de genes.

Este conocimiento es clave para explicar la complejidad de los organismos superiores, entre ellos los mamíferos y entender como alteraciones en estos procesos pueden causar patologías como el cáncer.

La convocatoria para el Premio Nacional L’Oréal UNESCO “Por la Mujer en la Ciencia”, con el respaldo de Conicet estuvo abierta desde el 10 de junio al 12 de agosto de 2011, para mujeres con grado de doctorado, que al 30 de junio de 2011 no hubieran cumplido los 46 años de edad, y que lleven a cabo sus trabajos de investigación en nuestro país.

Prensa Conicet

martes 8 de noviembre de 2011

Retornó la dotación de la Base Marambio, luego de un año ininterrumpido de servicio


La Fuerza Aérea Argentina informó que arribó al Aeroparque Jorge Newbery el avión Hércules C-130 que trasladó a los integrantes de la Dotación 42 de la Base Antártica Marambio, luego de haber prestado servicio durante un año ininterrumpido en la unidad del Sector Antártico.
La ceremonia fue encabezada por Marcelo Ayerdi, acompañado por las autoridades de la Dirección de Asuntos Antárticos y los familiares del personal desplegado, que se reencontraron con sus seres queridos luego de un año.

Además, el sábado 29 de octubre se conmemoró el 42º Aniversario de la inauguración de esa Base Antártica, inaugurada en 1969.

La Base Aérea está ubicada en la isla homónima del Sector Antártico Argentino, que posee una extensión de 18 kilómetros de longitud por 8 kilómetros de ancho, sobre el mar de Weddell en los 64º 14’ de latitud sur y 56º de longitud oeste. 

Localizada sobre una meseta a 200 metros sobre el nivel del mar, contiene una pista de aterrizaje que permite la operación de aviones durante todo el año. 

Desde aquella fecha, la Fuerza Aérea Argentina por disposición del Ministerio de Defensa, mantiene un servicio aéreo único y permanente que une el territorio continental para el traslado de personal y el apoyo logístico de la base, constituyéndose en la puerta de entrada al denominado continente blanco.

La misión primordial de la Base Aérea Vicecomodoro Marambio es el mantenimiento del aeródromo en su capacidad logística y técnica. 

Su pista facilita una comunicación regular entre el resto de las bases nacionales y extranjeras, posibilitando las operaciones de apoyo a la investigación científica que distintas entidades realizan en la región.

prensa.argentina.ar

martes 1 de noviembre de 2011

Otorgan doctorado Honoris Causa al paleontólogo José Bonaparte



Es un capítulo completamente novedoso e importante para mi vida académica y científica que la Universidad Nacional del Comahue se haya sensibilizado por las cosas que he hecho durante muchos años y me reconozcan”, afirmó el paleontólogo José Fernando Bonaparte quien ayer recibió el Título Doctor Honoris Causa en un acto realizado en el Aula Magna “Salvador Allende” de esa casa de altos estudios.


Bonaparte, de 83 años, que actualmente reside en Mercedes, provincia de Buenos Aires, se mostró orgulloso por haber sido reconocido por la gente del ámbito "en donde yo he trabajado, es gente que está muy bien informada de lo que he hecho en todos estos años”.


El reconocimiento fue elevado por los paleontólogos Leonardo Salgado y Rodolfo Coria y aprobado por el consejo Superior de la Universidad Nacional del Comahue a través de la ordenanza del 18 de agosto.


Resaltó que la distinción "tiene relación con mis vinculaciones con las provincias de Neuquén y Río Negro que han girado siempre alrededor de mis actividades paleontológicas. 


"Al principio, entre 1974 y 1975 desde la Universidad Nacional de Tucumán y luego desde el museo de Ciencias Naturales Rivadavia de Buenos Aires. 
Allí realizamos varias exploraciones en busca de vertebrados mesozoicos. Hemos recorrido grandes áreas con afloramientos de rocas de esa antigüedad en Neuquén y el centro oeste de Río Negro. 
Descubrimos el ahora famoso dinosaurio herbívoro Amargosaurus, de una antigüedad de 120 mil años”.
 
Trayectoria


El paleontólogo cuenta con una vasta producción científica desarrollada durante cincuenta años de actividad ininterrumpida que significó un hito en el conocimiento de las faunas de vertebrados fósiles de nuestro país, incluyendo al Jurásico y Cretácico de la Patagonia llevando a cabo una tarea histórica.


Sus investigaciones han trascendido los límites de la Argentina, al desarrollar su tarea científica,  de investigación y docente en Europa, Africa y Sudamérica.


Es creador de una escuela de Paleontología de Vertebrados que influyó de manera decisiva en la mayoría de los investigadores que lo precedieron, mucho de los cuales están al frente de los museos y campañas llevadas adelante en la Patagonia norte.


lmneuquen.com.ar

domingo 30 de octubre de 2011

Avanza en la Antártida un proyecto inédito para medir las radiaciones



Dos científicos argentinos llegaron el viernes a Marambio, la puerta de la Antártida argentina, donde la Fuerza Aérea despliega una base logística, como parte de un proyecto de investigación nacional de medición de radiación cósmica, galáctica y solar, tanto por vía satelital, aeronáutica y terrestre. Una de las patas terrestres se encuentra acá, en la Antártida; las otras en Ushuaia y La Plata.


¿Qué llevó a Vicente Ciancio, director del posgrado en Medicina Aeronáutica y Espacial de la Universidad Nacional de La Plata, y al coordinador Gustavo Di Giovan Battista, a estar expuestos 10 grados bajo cero, bajo la nieve y en medio de una niebla que no permite ni que entre el Hércules, ni que se vea la del contraste del blanco de los témpanos a la deriva en el azul del Mar de Weddell?


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lunes 24 de octubre de 2011

300 científicos argentinos investigan en la Antártida


Más investigadores y más presupuesto fortalecieron la actividad científica en la Antártida


Así se produjo una mejora sustantiva de los logros en una región muy cara al sentimiento nacional, dijo Mariano Memolli, director nacional del Antártico


Se asignaron casi 30 veces más recursos que en 2003


"Aunque no es suficiente, haber incrementado tanto el presupuesto significó una mejora sustantiva en las investigaciones y la planta de especialistas ingresados por concurso, con la incorporación de un 46% más, que representan 105 científicos", dijo Memolli, director de la institución dependiente del Ministerio de Relaciones Exteriores.

A ellos hay que sumarles "los que trabajan en forma vinculada, de universidades y el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, el Conicet, que totalizan unos 300 investigadores".

Mientras que el presupuesto de 2003 para la Dirección Nacional del Antártico fue de 1,6 millones de pesos, en 2011 es de 42 millones, sin incluir la costosa logística, que la aportan las Fuerzas Armadas, dijo.

En una entrevista realizada por Celia Carbajal, de Télam, en el edificio de Cerrito al 1200, donde funciona una biblioteca y se exhiben fotos y algunos fósiles hallados en el Continente Blanco, Memolli trazó un panorama de la tarea de argentinos en el inmenso territorio helado.

Un desafío lo constituye la ropa, que "es muy cara y debe ser apta para nieve y transpiración e impermeable para la lluvia ya que con el cambio climático, llueve en la Antártida", observó.

Los desafíos adaptativos incluyen "vivir en aislamiento, saber trabajar en grupo y convivir entre logísticos y militares, personas de distintos sexos", enumeró.

Bases

En las bases antárticas argentinas viven 20 personas fijas, que tienen relevo anual, y cada campaña de verano suma 60.

Memolli dijo que el siniestro del rompehielos "Almirante Irízar", incendiado en alta mar en abril de 2007 y aún en reparaciones, “nos complicó en un primer momento pero luego nos reacomodamos”.

"En lo que nos benefició sustancialmente es en la capacidad científica que va a tener el nuevo Irízar, que pasó de 37 a 400 metros cuadrados de laboratorios", describió el director, quien estima que el buque volverá al servicio en la campaña 2012-2013.

Memolli sabe del tema de haberle visto la popa al Irízar dos veces, ya que siendo jefe de base no tuvo relevo en su estadía en la Antártida y tuvo que cubrir dos años, 1991 y 1992.

“Me quedé saludando y cuando el Irízar te da la espalda y lo ves por última vez, ahí quedaste solito; pero pasa, tratando de estar siempre ocupado en tareas, leyendo, jugando al ajedrez” e incluso investigando radiación ultravioleta en humanos y algas.

Protagonista de una serie de reuniones realizadas en Buenos Aires con motivo del cincuentenario del Tratado Antártico, que suscriben 48 países, Memolli trazó un panorama de las diversas miradas que hay sobre el Continente Blanco.

"Son países de culturas muy diversas, entre los que están los países reclamantes de soberanía -entre ellos la Argentina-, con una mirada muy particular, por la cual sienten al territorio como propio" "Las Malvinas y la Antártida son causas que están muy metidas en el sentimiento nacional, que movilizan la opinión de la gente", comentó.

Están además "los países que consideran a la Antártida patrimonio común de la humanidad, que van a investigar pero tienen la pequeña esperanza que algo les toque si hubiera un reparto".

Asiáticos

La novedad la constituye el "increíble crecimiento de los países asiáticos en la región, con los chinos que van por el segundo rompehielos y están teniendo una base en cada lugar de la Antártida: en la península antártica, en el polo de inaccesibilidad y en una costa occidental", advirtió.

El polo de inaccesibilidad es uno de los lugares más difíciles de arribar porque está muy alto y es muy seco.

Mientras los norteamericanos tienen base en el polo geográfico -la Amundsen-Scott- y los rusos en el magnético -la Vostok-, la base china está hace un año en el polo de inaccesibilidad.

"Llegan con su rompehielos, saliendo del Mar Amarillo, pasan por Australia y Nueva Zelanda y bajan hasta la Antártida, donde pueden hacer ciencia en todos los lugares que quieran", contó Memolli.

No obstante, “el Tratado Antártico es muy claro respecto del tema de soberanía y de la ciencia, y prohíbe la prospección comercial de los recursos vivos y de los minerales”.

“Sí hay miradas que abarcan la bioprospección y el turismo, que mueve mucho dinero, con expediciones que se comercializan desde hace cuatro años en montos que van desde 30.000 a 70.000 dólares por cinco o seis días”, indicó.

Memolli reivindicó que, de todos modos, en territorio antártico “la convivencia entre todos es excelente, porque es entre pueblos, no entre políticos, y los pueblos tienden a preservarse y cooperar”.

prensa.argentina.ar

miércoles 5 de octubre de 2011

Unifican currículums de científicos de instituciones argentinas


Presentó el ministro Barañao la aplicación que sistematiza los antecedentes laborales de todo los científicos y tecnólogos del país


La iniciativa simplifica el acceso a convocatorias institucionales e inclusive acceder al financiamiento de proyectos a más de 50.000 investigadores.
El ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación, Lino Barañao, presentó el registro CVar, una aplicación digital que permite unificar y normalizar los antecedentes curriculares del personal científico y tecnológico argentino.

En el acto también participaron Alejandro Ceccatto, secretario de Articulación Científico Tecnológica; y Cristina Cambiaggio, subsecretaria de Evaluación Institucional.

El CVar, disponible en www.sicytar.mincyt.gob.ar, ofrece la posibilidad de participar en convocatorias institucionales, incluyendo las de financiamiento para proyectos.

Se trata de una herramienta que pueden utilizar todas aquellas personas que desarrollen actividades científicas y tecnológicas en instituciones argentinas públicas o privadas, que residan en el país o se encuentren realizando una estancia en el exterior.

Incluye a investigadores y tecnólogos, becarios de investigación y personal de apoyo a la ciencia y tecnología.

Durante la presentación, Barañao aseguró que el registro “requirió identificar y respetar las identidades de los diferentes grupos de investigadores e instituciones y que cada uno pudiera mantenerla y opinar al respecto”.

Luego el ministro agregó que: “el éxito del proyecto radica en haber logrado la articulación de un sistema profundamente heterogéneo”.

El titular de la cartera de ciencia destacó también que este tipo de desarrollo solo es posible “porque todos perseguimos un objetivo común”; y remarcó que: “por primera vez nos sentimos todos parte de un proceso de cambio en el que los científicos y técnicos son partícipes requeridos.”

Por su parte, el secretario Ceccatto indicó que el registro unificado de datos curriculares, que requirió tres años de desarrollo, “es uno de los desafíos más grandes de esta secretaría, ya que desde 1998 se han estado realizando intentos fallidos por unificar esta información.”

El registro conforma la primera etapa del Sistema de Información de Ciencia y Tecnología Argentino (SICyTAR), un proyecto que permitirá conocer los antecedentes del personal científico y tecnológico; los grupos y proyectos de investigación y desarrollo existentes en Argentina y las instituciones que realizan actividades científicas y tecnológicas en nuestro país.

El CVar forma parte de las políticas estatales de fortalecimiento de recursos humanos en ciencia y tecnología y se enmarca dentro del SICYTAR que impulsa la cartera de ciencia, a través de la Subsecretaría de Evaluación Institucional.

De esta manera, se da cumplimiento a la ley 25.467, que establece la creación de un registro nacional de científicos y tecnólogos.

prensa.argentina.ar

viernes 26 de agosto de 2011

Científicos argentinos descubrieron por qué se mueven los glaciares


Científicos argentinos y japoneses confirmaron, en una reciente investigación, la importancia que tiene el agua que se filtra bajo la masa de hielo en el movimiento de los glaciares “de desprendimiento”, como el Perito Moreno, ubicado en la provincia de Santa Cruz.

En el trabajo participaron, junto con científicos y técnicos de varias universidades japonesas, los ingenieros Pedro Skvarca y Sebastián Marinsek, investigadores de la División Glaciología del Instituto Antártico Argentino (IAA) y de la Dirección Nacional del Antártico (DNA).

El resultado de la investigación fue reseñado en un artículo de la revista científica Nature Geoscience bajo el título “Velocidad de hielo de un glaciar de desprendimiento, modulada por pequeñas fluctuaciones en la presión de agua basal”.

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